El costo oculto de la rotación docente
- Beatriz Bañuelos
- 23 mar
- 4 Min. de lectura

Imagen generada por Google Gemini
Una vez más, el ciclo se reinicia: reclutar, contratar, capacitar, una renuncia o despido y comenzar de nuevo. Para muchos directores y coordinadores, ya sea de grandes corporativos y PYMES, como en escuelas particulares, este ciclo resulta interminable. Y la pregunta que no deja de rondar en sus cabezas es: ¿qué hemos hecho mal?, ¿es el perfil?, ¿las nuevas generaciones están menos comprometidas? ¿o el proceso de reclutamiento no está alineado con las necesidades reales?
Estos cuestionamientos son válidos e indispensables para la reducción de la rotación, sin embargo, y más allá de lo que implica un proceso que no para, es en realidad, una de las fugas de capital financiero y emocional más costosas para una institución.
A nivel internacional, de acuerdo con Gallup y la Society for Human Resource Management, se estima que reemplazar a un colaborador cuesta entre el 35% y el 100% de su salario anual. Y en México, si sumamos los costos legales y operativos como finiquitos o liquidaciones, costos de reclutamiento, alta en el IMSS, uniformes y el tiempo de capacitación, los números son alarmantes.
De manera adicional, existen algunos costos fantasma que no se verán reflejados en un Excel o reporte financiero y que son igual de impactantes, sobre todo por la sensibilidad que implica hablar de educación privada y los actores principales dentro del proceso educativo:
La curva de aprendizaje: Se sabe que la curva de aprendizaje es de aproximadamente tres meses para entender la filosofía y cultura de un colegio, así como conocer las necesidades particulares del grupo. Sin embargo, existe un periodo adicional que implica llevar esa comprensión a la práctica, integrando el estilo del docente con el contexto del grupo. Cuando un maestro se va o se le rescinde el contrato, se pierde la productividad educativa que se ha ganado.
El marketing negativo: Ya sea por decisión propia o que haya sido la decisión de dirección, para los padres de familia un cambio de docente a mitad del ciclo escolar suele percibirse como inestabilidad, dudas sobre los avances de los hijos y para muchos también implica falta de liderazgo y esto se verá reflejado en las bajas para el siguiente ciclo escolar.
Impacto socioafectivo en los alumnos: Para los alumnos de educación básica, un maestro(a) no es solamente el que está al frente del grupo, sino que se convierte en el referente de seguridad, figura de autoridad y ejemplo a seguir por lo que, cuando un(a) profesor(a) deja el grupo, el alumno experimenta un duelo, se rompe su vínculo de confianza, el proceso cognitivo se pone en pausa debido a que los niños priorizan la adaptación emocional que implica tener a alguien nuevo frente al grupo. Si esto se convierte en una constante, entonces empezaremos a hablar de alumnos ansiosos y grupos reactivos.
Vale la pena revisar por qué los profesores deciden dejar una institución y la realidad es que hay varias razones. Algo muy cierto es que, incluso en el ámbito educativo, un buen colaborador no se va porque no da el ancho o solo por un mejor sueldo, con frecuencia, la renuncia no es al puesto, sino a la cultura organizacional y a los liderazgos que la representan. Lo que se suele ver es que existe una sobrevigilancia en la manera en la que se trabaja, control sobre las propias planeaciones sin libertad de cátedra, también existe poco reconocimiento a los logros o a la manera en que los niños y sus familias logran enganchar con los profesores, así como a las ideas que muchos de ellos tienen porque la experiencia de… vale más que cualquier nueva idea. Otro factor relevante es la carga administrativa asociada a la docencia y el rol que juega la dirección en facilitar, o no, la experiencia del docente. A partir de esta idea, queremos compartirte tres acciones que pueden ayudarte a mantener contentos a tus profesores como parte del ecosistema de tu colegio.
Tres acciones para prevenir la rotación docente
Desarrollar procesos sistematizados claros: es común encontrar escuelas con procesos definidos, pero dependientes de personas específicas o de que los profesores pasen en limpio y carguen la información en las diferentes plataformas y, si esto no sucede, nos encontramos con una escuela actualizada y con procesos pero la información permanece en las personas y no en la institución. Se debe tener clara la función de los perfiles y de la tecnología que los acompañan.
Invertir en capacitación y tecnología que resuelve: muchos directivos capacitan a su gente pensando que son horas que deben cubrir como parte de los requerimientos ante la SEP y la STPS, además de que la contratación de tal o cual sistema les ha resuelto a otras instituciones varias horas de trabajo o porque mantienen a los papás contentos pero, no siempre se adquieren con un propósito específico y terminan siendo un gasto que no recuperará inversión por la falta de aplicación real.
Saber cómo se sienten los profesores: una parte importante de mantener contentos a los colaboradores es a través de actividades que generan unión y los hacen sentir parte de una institución. El grupo de alumnos es una parte de su mundo escolar, pero hay otros factores que los hacen ser parte de una escuela. No esperes a que digan me voy para saber cómo se sienten. Haz entrevistas o cuestionarios breves que te permitan saber qué los hace sentir felices y qué les gustaría cambiar para sentirse mejor en su ambiente de trabajo.
Como podemos ver, existen, entre otros, tres mundos diferentes pero que a la vez impactan en el compromiso que se tiene por trabajar en las instituciones educativas y que, de no atenderlos, los docentes terminan en el burnout por las exigencias operativas que tiene la vida académica. Lo que los docentes buscan, no es hacer menos trabajo, sino que lo que los cambios en procesos, en el aula e incluso, los cursos que se les dan, tengan una aplicabilidad inmediata y que resulte en beneficios para su labor docente y que no les exija más de lo que ya se les exige actualmente.
En Nodo acompañamos a instituciones educativas a identificar en dónde se encuentra tu escuela y cuerpo docente con respecto a la operatividad. Si te interesa profundizar en este diagnóstico, puedes agendar una conversación aquí, en donde, a través de una plática, podremos identificar estratégicamente, cómo apoyarte a optimizar tus procesos a través de la tecnología y una adopción desde la cultura que haga que todos se sientan parte del éxito escolar.



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