top of page

¿Estamos modelando el liderazgo que enseñamos?

Actualizado: 4 feb

Imagen generada por Google Gemini



Dentro del mundo de la educación, se comparte una meta ambiciosa: formar a los alumnos para que sean los líderes del mañana. Nuestra aspiración es que sean dueños de su futuro, resilientes y capaces de adaptarse a un entorno que no deja de cambiar y sobre todo, que sean capaces de incidir en él de manera positiva. Sin embargo, hay una verdad que a veces nos incomoda reconocer: el liderazgo no es una materia que se imparte, es una conducta que se modela e inspira.


A lo largo de mi experiencia, he visto la resistencia al cambio manifestarse de muchas formas y en líderes de todo tipo. Sin embargo, la que más me ha movido es la que surge dentro del aula. Me parece contradictorio que los docentes, quienes son el motor de la transformación educativa, poseen un talento increíble y un interés genuino por aprender e innovar, a veces se cierran por completo a los cambios sugeridos dentro de las instituciones. Lo más inquietante es que, si esa misma actitud fuera replicada por sus alumnos, a ellos mismos les parecería inaceptable.



La experiencia que hace al maestro

Estoy segura de que quienes han estado frente a grupo son expertos en la materia, psicólogos natos y educadores formados académica y experiencialmente. Con el paso del tiempo, es natural sentirse cómodo siendo el que siempre tiene las respuestas. Sin embargo, regresar al rol de aprendiz después de años de trayectoria, puede generar una fricción interna. Soltar la tarima para volver a ser guiado, requiere humildad que no todos están dispuestos a mostrar, pero la verdadera excelencia educativa exige que seamos los primeros en evolucionar.


Cuando un docente se resiste a la formación o sabotea un proceso de cambio, no solo detiene su propio crecimiento; está enviando un mensaje silencioso pero potente a sus alumnos: el aprendizaje es una carga que te imponen, no una oportunidad que eliges


Así como solemos decir que un niño es el reflejo de lo que se vive en casa, es indispensable tener en mente que los alumnos aprenden mucho más de cómo reaccionamos ante lo que no conocemos, que de lo que se les explica en el pizarrón. Ellos ven en los y las docentes el ejemplo a seguir, siendo el primero. Y, si ellos perciben a un profesor o profesora que no pregunta, que no colabora con sus colegas o que rechaza las herramientas tecnológicas por miedo o flojera, lo que están llevándose como aprendizaje es la resistencia al cambio.


Y es que, dentro de una institución educativa es indispensable que se fomente el liderazgo pero, para hacerlo, se requiere haberlo practicado primero en el lugar más difícil: con uno mismo. No podemos exigirles a los alumnos que sean dueños de su futuro, que innoven, si nosotros nos aferramos a viejas estructuras por el simple hecho de que nos son familiares, y llegar al punto de negar su existencia o censurarla. La pregunta que surge a partir de esto es: ¿qué tanto estás dispuesto a aprender algo nuevo?



Te invito a la reflexión, respondiendo a las siguientes preguntas: 


  • ¿Cuándo fue la última vez que acepté frente a otros que no sabía algo y estuve dispuesto a aprenderlo?

  • En cursos o consejos técnicos, ¿propongo o cuestiono todo para no implementar?

  • ¿Mi actitud con los colegas refleja la colaboración y el respeto que le exijo a mis estudiantes?

  • ¿Estoy usando las sugerencias tecnológicas como un puente estratégico o las veo como una carga?

  • En mi experiencia, ¿cuántas veces me resistí y terminó siendo algo positivo?



Recordemos que el salón de clases no solo es un espacio para transmitir conocimientos, sino un espacio en donde desarrollamos seres humanos, capaces, competentes, sociales que deben desarrollar actitudes y que, si queremos transformar la educación, debemos empezar por nosotros mismos y decidir el tipo de líderes que queremos para el mundo futuro. 


¿Estás listo para liderar a tus alumnos hacia el cambio? 

Reconocer que algo no va bien en la actitud del equipo es el primer paso. El segundo es saber cómo transformarlo.


En mi programa "Diseña al líder que ves en ti", llevamos a cabo un proceso de inmersión profunda para directivos y docentes que buscan cerrar la brecha entre lo que enseñan en el aula y lo que viven como cultura de liderazgo en los pasillos.


No se trata solo de teoría; es un cambio de mentalidad en donde la Inteligencia Artificial se convierte en la herramienta que te libera para lo que realmente importa: liderar con el ejemplo.


Reserva hoy un espacio para una sesión de diagnóstico gratuita.


Sesión de diagnóstico de liderazgo
45min
Reservar ahora

Recibe en tu buzón el último artículo cuando salga.

Comentarios


bottom of page